Wolfgang Amadeus Mozart

14 marzo 2009 at 4:36 (clasico) ()

Misa de Requiem

La obra póstuma e inconclusa del prodigio Wolfgang Amadeus Mozart.

Apenas me estoy enterando de todas las leyendas y mitos que se crearon alrededor de la figura de Mozart, que si podía copiar obras al pentagrama con escucharlas una sola vez, que tenía talento innato (o es inato) para tocar instrumentos, que sorprendía a todos los que tenían la fortuna de escucharlo tocar, que su padre lo traía de gira artística por casi toda Europa, que es el Papá de la música “independiente” en el sentido económico (o sea que mandó a la chingada a los patrocinadores o mecenas), que murió a los 35 años y este último punto nos lleva a la Misa de Réquiem.

Cuenta la leyenda, que Wolfgang se encontraba agusto en su casa chingándose un cafesito o algo a altas horas de la noche (una noche de tormenta y relámpagos para mas drama) cuando de pronto alguien llama a la puerta, sale WAM (me da hueva todo el nombre) en pijamas y con unas ojeras como de 4 dias de fiesta y ve a una figura esbelta, anciana, vestida de gris y de largas barbas y manos huesudas, y le dice “te encargo que escribas una misa para muerto, cuando la termines te daré el resto del dinero” y se desapareció en la penumbra de la noche.

A estas alturas WAM había conocido diversas creencias y supersticiones y filosofías, pero esta experiencia DE VERDAD le sacó el pedo de su vida. Todo apuntaba que el misterioso visitante era LA MUERTE y la misa que WAM tenía que escribir era la misa de SU PROPIA MUERTE.

Al menos eso es lo que WAM creyó, y se nota a lo largo de los movimientos del Réquiem, la intensidad de las partes corales estremece hasta los que presumen de nunca haberse asustado con El Exorcista o El Resplandor. WAM fallece mientras escribió el movimiento “Lacrimosa”, no sin antes encargarle a uno de sus alumnos que terminara de escribir la misa (le dejó todas las indicaciones, por lo que en realidad solo transcribió las instrucciones dejadas por WAM).

Esta anécdota no solo describe los últimos dias de la vida del genio musical WAM, sino que es la prueba del primer caso de piratería. El misterioso visitante era el criado de un guey que se llamaba Von Walsegg o algo así, quien tenía la costumbrita de encargar obras musicales y después de que se las entregaban copiaba las partituras y las firmaba con su nombre, diciendo que era el compositor.

Pues al final, Wolfgang Amadeus Mozart escribió la misa de su propia muerte. Que loco no?

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Hénryk Górecki

14 marzo 2009 at 3:49 (minimalismo) ()


Sinfonía No. 1 “1959”

Gorecki se ha convertido en una figura para seguir de cerca, al menos para mí. Su trabajo empezó como algo exclusivo de los gueyes obsesionados con la música académica de la mitad de 1950, hasta que llegó su Sinfonía 3 que logró acercarse a nosotros los que no sabemos nada de nada.

La sinfonía 1 no es como la 3, lo que escucho en la 1 es una idea musical mas palpable, mas temperamental, con una intensidad mas instintiva que emocional, si aún estamos comparando ambas sinfonías. Creo que la conforman instrumentos de cuerda, percusiones, piano y clavecín.

Todas las semillas de belleza auditiva que hacen de su música algo HERMOSO se encuentran en esta sinfonía no. 1 “1959”, yo conocí primero la sinfonía 3 y después la sinfonía 1 pero me habían recomendado hacerlo al revés para poder ubicar que elementos de esta sinfonía evolucionaron y fueron incluidos en la 3.

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